Del modelo original se saca un primer molde, que será la base para hacer la reproducción en serie.
Estos moldes van sujetados por un contramolde que llamamos charpa.
Las charpas se hacen con pasta, arpillera y maderas que sirven de refuerzo. Normalmente, se hacen 2 charpas y 2 moldes para cada imagen, que representan el negativo de la cara y la espalda de la imagen (ver dibujo)
Sobre la charpa se hace otro molde de gelatina, que es el que se utilizará para reproducir la imagen. Lo que se hace es reproducir el molde con un material de gelatina que permita crear figuras en serie. Por cada molde se pueden hacer de 3 a 9 imágenes y después se tiene que volver a hacer el molde de gelatina.
El material que se utiliza es gelatina industrial. La gelatina se calienta al baño maría, se decanta en el molde y se deja enfriar, hasta que se solidifica, quedando como un plástico blando. La gelatina sobrante se recicla y por lo tanto podemos hablar de un proceso respetuoso con los conceptos medioambientales.